La noche era clara y el calor del verano se sentía en cada poro de mi piel. Me encontraba en un club nocturno de la ciudad, rodeado de hombres hermosos que se movían al ritmo de la música. Entre ellos, un mulato latino con un cuerpo firme y un pene que parecía un obra de arte. Me llamó la atención de inmediato, y no pude evitar mirarlo fijamente. Su pene era grande, más de lo que había visto antes, y parecía llamarme desde su ropa ajustada. Me sentí atraído por él, y mi deseo se hizo evidente. Comencé a moverme hacia él, con la intención de conocerlo mejor.



