Me acabo de salir del gimnasio con la verga gruesa tensa y lista para acción. El entrenamiento ha sido intenso y he sentido un deseo irreprimible de conectar con mi cuerpo y con alguien más.
La sensación de sudor y fatiga en mi cuerpo me hace sentir más vivo y más atractivo. Me imagino a alguien que me desee igual, alguien que me quiera besar y tocar con la misma pasión y deseo que yo siento.
Me imagino en la cama con alguien que se acerque a mí con una sonrisa y un brillo en los ojos. Me imagino sus manos que se acerquen a mi culo estrecho y que me toquen con una delicadeza y un respeto que me haga sentir cómodo y excitado.
La idea de penetración me hace sentir un escalofrío de anticipación. Me imagino a alguien que se acerque a mí con su polla lista para embestir, que me toque con su verga firme y que me haga sentir un intenso placer que me haga perder la cabeza.
Es momento de encontrar a alguien que me quiera de la misma manera. Alguien que sepa cómo tocar, cómo besar y cómo hacer que me sienta vivo y conectado. Alguien que sepa cómo hacer que me sienta un amante completo y satisfecho.



