Soportando 24 cm en mi ano es un reto que me hace sentir vivo. La sensación de que algo más grande que yo está dentro de mí es liberadora y arrolladora. Me toca sentir cada centímetro de él, cada movimiento, cada presión. Me siento lleno, completo, como si nada más importara. La mirada de mi pareja, la conexión que nos une, es lo que hace que esto sea posible. Juntos, soportamos el dolor y la satisfacción, y en ese momento, todo parece justo.



