Me estoy mirando en el espejo y sonrío al ver mis ojos brillando con un deseo intenso. Me siento atraído por mi propia imagen, por el cuerpo que me ha llevado a tantas experiencias emocionantes. Me acaricio suavemente la cara, me toco el pecho y siento un cosquilleo en la piel. La excitación comienza a crecer, se vuelve irresistible. Me bajo los pantalones, me toco y siento la intensidad de mi deseo. La pasión se apodera de mí, me hace sentir vivo. Me doy cuenta de que el placer es solo un clic de distancia.



