Me quedé congelado, el coche en el medio de la calle, mientras el tipo se acercaba con una sonrisa en el rostro. No me esperaba que lo hiciera, menos aún en ese lugar y en ese momento. Me di cuenta de que mi ropa interior estaba desordenada, mi miembro erecto asomaba por el pantalón. Me sentí avergonzado y al mismo tiempo, un poco excitado. Me pregunté qué haría si se daba cuenta.



