Recuerdo la noche que Connor Maguire me miró a los ojos y me invitó a su habitación. Sentí un escalofrío al entrar detrás de él, el ambiente era eléctrico. Jake Bass estaba ya allí, desnudo y esperando. Connor se acercó a mí y me besó con pasión, su lengua se deslizó por la mía con una suavidad que me dejó sin aliento. Jake se unió a nosotros, su cuerpo cálido se apretó contra el nuestro, y en ese momento supe que estaba a punto de experimentar algo inolvidable. La pasión y el deseo se unieron en una explosión de sensaciones que me dejaron sin palabras.



