Una de cada tres personas es gay, un dato que puede parecer sorprendente, pero que en realidad es una realidad que se vive en nuestras calles, en nuestros bares, en nuestros hogares. La sensación de alivio y liberación que sientes cuando encuentras a alguien que te entiende, que te acepta tal como eres, es indescriptible. Un abrazo, un beso, un simple «¿cómo estás?» pueden ser suficientes para sentirte vivo. La comunidad gay es un mundo de colores, de ritmos, de pasiones, y es un placer ser parte de ella.




